LONDRES.- El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, cuyas actividades irritaron al Gobierno estadounidense, deberá ser extraditado por Gran Bretaña a Suecia, donde será interrogado por presuntos delitos sexuales, dispuso el Tribunal Superior de Londres tras rechazar su apelación. Las autoridades suecas quieren interrogar a Assange, de 40 años, por las denuncias de violación y agresión sexual presentadas por dos ex voluntarias de la organización WikiLeaks. El planteo de las dos mujeres que lo acusan en Suecia de forzarlas a mantener relaciones sexuales sin protección, en agosto de 2010, responde a un caso que puede ser considerado violación en el país escandinavo. La fiscalía le imputó "violencia sexual".
Ahora tiene dos semanas para decidir si presenta una apelación final ante la Corte Suprema del país. Sin embargo, cualquier recurso al organismo judicial más alto de Gran Bretaña sólo puede hacerse sobre una cuestión de derecho que los jueces consideren que es de interés público general, por lo que el Tribunal Superior debe dar permiso primero. "En los próximos días estudiaremos nuestros próximos pasos", comentó Assange en un corto comunicado, aunque insistió en rechazar las acusaciones.
Vestido con un traje azul marino y con una amapola en la solapa, típica de estos días en Gran Bretaña en recuerdo de los fallecidos en la Primera Guerra Mundial, el experto informático australiano se mostró atento durante la sesión de 10 minutos, pero no mostró ninguna emoción cuando se leyó el fallo.
Recibió un abrazo y un beso de una simpatizante femenina, mientras unas pancartas colgadas en las barandas del exterior lo calificaban de "víctima de la guerra y de la verdad".
Tanto al entrar en el edificio de la magistratura, como al salir, fue recibido por numerosos partidarios, y al retirarse sonrió cuando un manifestante del campamento de protesta anticapitalista en el exterior de la catedral de St. Paul le gritó su apoyo.
Assange fue arrestado hace 11 meses en Gran Bretaña y desde entonces ha vivido bajo estrictas condiciones de libertad condicional en la residencia campestre de un simpatizante adinerado. El experto informático niega haber cometido un delito y sostiene que el caso tiene motivación política, posiblemente dirigida por las autoridades estadounidenses, airadas por la publicación por parte de WikiLeaks de despachos diplomáticos del Departamento de Estado y el Pentágono. Los fiscales suecos aseguran que el caso no tiene nada que ver con su página web.
En el 2010, WikiLeaks colgó 391.832 documentos secretos sobre la guerra de Irak y 77.000 documentos clasificados del Pentágono sobre el conflicto en Afganistán.
También ha revelado más de 250.000 despachos diplomáticos que formaban parte del tráfico diario entre el Departamento de Estado y más de 270 embajadas estadounidenses en el exterior.
Los abogados de Assange dicen que la petición sueca tiene incorrecciones legales y que las relaciones sexuales fueron consentidas. Un abogado de las mujeres en Suecia criticó al Tribunal Superior por tardar tanto para adoptar su decisión. El mes pasado, Assange, que es ciudadano australiano, advirtió que su empresa dejará de publicar cables secretos y se dedicará a recaudar fondos ante el bloqueo financiero a los pagos por parte de empresas estadounidenses como Visa y MasterCard. Añadió que si el bloqueo no acababa antes de final de año, WikiLeaks no podrá seguir.
El letrado que lo representa en Suecia, Björn Hurtig, calificó la decisión como "esperada", sin embargo, subrayó que ve con ojos críticos el proceso de extradición porque Assange se declaró dispuesto a declarar. "Todo es exagerado", dijo. (Reuter-DPA)
Ahora tiene dos semanas para decidir si presenta una apelación final ante la Corte Suprema del país. Sin embargo, cualquier recurso al organismo judicial más alto de Gran Bretaña sólo puede hacerse sobre una cuestión de derecho que los jueces consideren que es de interés público general, por lo que el Tribunal Superior debe dar permiso primero. "En los próximos días estudiaremos nuestros próximos pasos", comentó Assange en un corto comunicado, aunque insistió en rechazar las acusaciones.
Vestido con un traje azul marino y con una amapola en la solapa, típica de estos días en Gran Bretaña en recuerdo de los fallecidos en la Primera Guerra Mundial, el experto informático australiano se mostró atento durante la sesión de 10 minutos, pero no mostró ninguna emoción cuando se leyó el fallo.
Recibió un abrazo y un beso de una simpatizante femenina, mientras unas pancartas colgadas en las barandas del exterior lo calificaban de "víctima de la guerra y de la verdad".
Tanto al entrar en el edificio de la magistratura, como al salir, fue recibido por numerosos partidarios, y al retirarse sonrió cuando un manifestante del campamento de protesta anticapitalista en el exterior de la catedral de St. Paul le gritó su apoyo.
Assange fue arrestado hace 11 meses en Gran Bretaña y desde entonces ha vivido bajo estrictas condiciones de libertad condicional en la residencia campestre de un simpatizante adinerado. El experto informático niega haber cometido un delito y sostiene que el caso tiene motivación política, posiblemente dirigida por las autoridades estadounidenses, airadas por la publicación por parte de WikiLeaks de despachos diplomáticos del Departamento de Estado y el Pentágono. Los fiscales suecos aseguran que el caso no tiene nada que ver con su página web.
En el 2010, WikiLeaks colgó 391.832 documentos secretos sobre la guerra de Irak y 77.000 documentos clasificados del Pentágono sobre el conflicto en Afganistán.
También ha revelado más de 250.000 despachos diplomáticos que formaban parte del tráfico diario entre el Departamento de Estado y más de 270 embajadas estadounidenses en el exterior.
Los abogados de Assange dicen que la petición sueca tiene incorrecciones legales y que las relaciones sexuales fueron consentidas. Un abogado de las mujeres en Suecia criticó al Tribunal Superior por tardar tanto para adoptar su decisión. El mes pasado, Assange, que es ciudadano australiano, advirtió que su empresa dejará de publicar cables secretos y se dedicará a recaudar fondos ante el bloqueo financiero a los pagos por parte de empresas estadounidenses como Visa y MasterCard. Añadió que si el bloqueo no acababa antes de final de año, WikiLeaks no podrá seguir.
El letrado que lo representa en Suecia, Björn Hurtig, calificó la decisión como "esperada", sin embargo, subrayó que ve con ojos críticos el proceso de extradición porque Assange se declaró dispuesto a declarar. "Todo es exagerado", dijo. (Reuter-DPA)